Windows 10 May 2019 Update
Mejor rendimiento en Ryzen

Windows 10 May 2019 Update

Mejor rendimiento en Ryzen

No hay duda de que Windows 10 es un sistema operativo de última generación. Su lanzamiento se produjo en 2015, es cierto, pero como sabemos Microsoft lo ha planteado bajo el modelo de software como servicio, lo que ha derivado en el lanzamiento de actualizaciones de gran calado que lo han mantenido totalmente al día.

Sin embargo, dicho sistema operativo tenía una importante cuenta pendiente, implementar las mejoras necesarias para hacer un aprovechamiento verdaderamente óptimo de Ryzen. Como recordará alguno de nuestros lectores los problemas entre Ryzen y Windows 10 empezaron desde que se produjo el lanzamiento de dichos procesadores, ya que este sistema operativo daba algunos problemas con la gestión de la tecnología SMT, al ser incapaz de distinguir de forma apropiada la asignación de las tareas más complejas como procesos y las menos complejas como subprocesos.

Los avances que se han producido con el paso del tiempo a nivel de soporte y también los nuevos desarrollos de juegos han ido demostrando el potencial real que tiene Ryzen, algo que terminaremos de descubrir cuando se produzca el lanzamiento de juegos preparados para aprovechar de verdad los procesadores de ocho núcleos.

No falta mucho, ya que las consolas de nueva generación llegarán el próximo año, pero mientras esperamos podemos ir abriendo boca con las mejoras a nivel de rendimiento que trae la actualización Windows 10 May 2019 Update, una importante puesta a punto que consigue aumentar el rendimiento de los procesadores Ryzen hasta en un 15%.

Sé lo que estáis pensando, ¿cómo es posible que se haya producido un cambio tan grande? La respuesta es simple, ya os he adelantado que Windows 10 nunca ha terminado de llevarse del todo bien con la arquitectura MCM (módulo multi-chip) que utilizan los procesadores Ryzen. El programador de tareas de dicho sistema operativo no estaba preparado para asignar de forma eficiente la carga de trabajo a las diferentes unidades CCX que se integran en estas CPUs, lo que generaba una distribución poco óptima de procesos y subprocesos entre ellas que acababa afectando negativamente al rendimiento del procesador.

Con Windows 10 May Update esto es, por fin, cosa del pasado. El programador de tareas ahora prioriza la asignación de procesos y subprocesos a una misma unidad CCX, y solo recurre a la segunda unidad CCX cuando resulta imprescindible, respetando siempre ese orden para evitar que se fuercen comunicaciones forzadas que acaben aumentando la latencia y reduciendo el rendimiento. Pero esto no es todo, también se ha conseguido una gestión más eficiente del modo turbo, reduciendo la latencia que se produce en su activación-desactivación al pasar de 30 ms a 1-2 ms.